Carlos Reutemann: “Cada cosa que conseguí en la vida me costo un huevo y tres cuartos del otro”

Así de franco fue el Lole durante una extensa entrevista que le hice en 2007. Aquí, parte de esa nota.

Eran los inicios de 2007 y después de muchos días de llamadas y largas esperas, pude ingresar al Congreso de la Nación para tener un mano a mano con el senador Carlos Alberto Reutemann. Obviamente, de política se habló poco…

-En 2005 probó una Ferrari. ¿Sintió lo mismo que cuando corría?
-Es cierto, fue en Fiorano. Probé la Ferrari que tenía motor de tres litros con unos 850 o 900 HP. La experiencia me sirvió para darme cuenta de muchas cosas. En primer lugar de la tecnología actual que usan, como la electrónica, el control de tracción, los frenos, la caja -un placer pasar los cambios con las bieletas o frenar con pie el izquierdo. En las curvas de primera esperaba la patinada y siempre accionaba el control de tracción y lo que hacia hace 20 años con una segunda larga ahora lo hacía en segunda-tercera-cuarta con el suave toque a la bieleta en el medio de la curva. Eso me hacía recordar cuando en mi época teníamos accidentes porque saltaba de cambio en medio de las curvas, sobretodo en las veloces. En segundo lugar la seguridad. Los autos son más seguros por el tipo de materiales que se usa para la construcción de los autos, la posición del piloto, incluso los circuitos tienen más escape. Además otra cosa: casi no hay fuego. Digo esto recordando Jarama de 1978 cuando con la Ferrari quedé boca abajo enredado en las “catch-fences” y no podía salir. Me empapé con la nafta que empezaba a caer…

Carlos Reutemann-¿Y no pasó nada?
-No. Una chispa y era boleta. Cuento esto también en homenaje a Rindt, Courage, Siffert, Clark, Williamson, Price, Revson, Cevert, Donohue, Peterson, Konnig, Bonnier y Pedro Rodríguez, entre otros que murieron por un accidente de carrera.

-¿A un piloto que quiere llegar a la F-1 le juega en contra ser argentino?
-No comparto esa teoría. Si aparece un (Fernando) Alonso o un Ayrton (Senna) que rompa los relojes no importa la nacionalidad. En F-1 hay una sola verdad; en mi época era el cronómetro manual, hoy es el electrónico, el que lo hace parar antes se queda con todo.

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